Sobre la crisis
Publicado por Guillermo Muñoz Díaz en Lunes, 17 Noviembre, 2008
Probablemente, la palabra más repetida por los medios en los últimos meses o al menos la que más alcance ha tenido, ha sido crisis. Concrétamente, la expresión es la crisis. Una crisis global y doméstica, ya que al parecer, en nuestro caso, las caracterísiticas de nuestra economía marcan su desarrollo e impacto (aunque uno puede pensar, con todo el apoyo de la lógica, que eso ha de ser así en todos y cada uno de los países del mundo).
Curiosamente, esta crisis financiera, en España no ha golpeado directamente a las entidades bancarias e hipotecarias, sino a los implicados en esas transacciones: los compradores de viviendas y los constructores. Nuestra economía, según repetían, de nuevo, los medios, descansaba en la pujanza del sector de la construcción, pero el soporte era frágil: la burbuja inmobiliaria. Arrastrada por la tormenta finaciera, la burbuja explotó y como todos sabemos, la economía empeoró. Y a pie de calle, los indicadores económicos son claros: precios y empleo. Y España presenta los peores datos de empleo en más de diez años. ¿Se debe únicamente a datos de la construcción? No.
En las últimas semanas desayunamos con noticias en las que, de nuevo, otra palabra se repite de forma constante y amenazante: ERE. SEAT, Nissan, Ford… son numerosas las empresas automovilísiticas que anuncian o planean presentar Expedientes de regulación de empleo, muestra del impacto de la crisis en el sector.
Aplicando la lógica, podríamos decir que las grandes inversiones materiales de las familias a largo plazo son, sin duda alguna, el binomio casa-coche. Y si el ciudadano medio nota la crisis en su día a día, evidentemente, a nivel empresarial, los sectores de la construcción y del automóvil parecen los más afectados.
Pero no es la lógica, sino la realidad la que nos muestra la gravedad de la relación entre la crisis y el sector automovilístico: los automóviles han sido, durante el periodo de bonanza económica, el producto más exportado en España. Y este dato, curiosamente es omitido por la gran mayoría de los medios. Frente a la esperada explosión de la burbuja inmobiliaria, parece ser que nadie preveía la catastrófica situación de la industria del motor.
Tan extraño resulta pensar en España como país productor de automóviles que no sólo los propios ciudadanos lo ignoramos, sino que en su momento, tal dato causó estupor en un colaborador del saliente presidente de los Estados Unidos George Bush, cuando el ex presidente Aznar, al ser preguntado por cuál era el principal producto de la importación española le respondió con un escueto “cars“.
Y veremos en 2009, en el año de la recesión de la eurozona, qué palabras nos repiten los medios. Tal como están las cosas, esperemos que una de ellas no sea turismo.

Salva escribió
El otro día, hablando con un amigo argentino, le decía que en economía nunca podemos ganar todos. Para que unos ganen, otros tienen que perder.
También se podría prescindir de la “carrera económica” para intentar un nivel estabilizado de rentas en el mundo, e intentar mejor la calidad de vida mediante los avances tecnológicos. Te copiaria la conversación (porque me la guardé), pero es muy larga y quiero extractarla y reorganizarla.
Por cierto, yo tampoco sabía lo de los cars.
miguel escribió
da gusto tener alguien como tu que piensa por tos nosotros….